Solipsism.
El camino a los sueños es el viaje dónde la realidad real es transformada en realidad fantástica.
AD
Hace poco leí que en el promedio de la vida del hombre pasa veinticinco años de su vida durmiento. Un tercio de nuestra vida la pasamos durmiendo, soñando, creando. Creamos mundos fantásticos que a veces resultan imposibles en el mundo real, pero ¿Qué es real? La realidad es mucho más compleja de lo que imaginamos. Quizás dormir sea despertar, y nuestros sueños, nuestra realidad. Te sueño, te tengo, despierto, te pierdo.
Comenzó a llover, y lo que al principio parecía solo unas gotas se convirtió en un mar de agua salada, que no provenía de una nube lejana; la nube era yo. Mis lágrimas, la lluvia.
Ha pasado tanto tiempo y aún se escucha tu voz esparcida infinitamente por el viento en esta tierra que todavía aprende a amar, aún las aguas recitan tus pasos cómo poemas, donde toda la vida se redujo a un sólo acto que cambió la historia por completo, donde descubrimos que caminar junto a ti en las aguas es mejor que permanecer en la seguridad del bote.
Cada ola del mar es única e irrepetible, nunca encontrarás una exactamente igual que otra; mientras los humanos luchamos por igualdad, las olas disfrutan sus diferencias, su autenticidad y originalidad. No somos iguales, somos únicos.
Huyo de lo que me sigue; voy detrás de lo que huye de mí.''
Vida liquida.
Quiero elevarme y no estar atado a tu gravedad, quiero volar y no regresar jamás.
Construyeron prisiones adornadas para enjaular al Dios que los libertó; y así ser ellos dueños, amos y dioses de Él. Teniéndolo a su disposición como genio de la lámpara, y sólo cuando ellos se lo ordenen realice sus caprichos vanos.
El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. Hechos 17:24‭-‬25
Cuánto he padecido por ti, que he preferido pasar mis días soñando que pensando, que mi realidad se esconde y la imaginación aflora.
Nos preocupamos tanto por encontrar el amor verdadero, que poco a poco vamos olvidando ser nosotros mismos ese amor de verdad, puro y genuino que favorece no sólo a una única persona, sino al mundo entero.
Disappear.
Take me to Neverland.